martes, 6 de enero de 2009

Sputnik, mi amor

Una de las obras de Murakami. Me tiene hechizado. No puedo dejar de leer sus libros.

¿Es Japón como lo describe en sus novelas? Describe a seres humanos tan distintos y tan iguales... Tan distintos por sus concepciones del sexo, de la vida, del amor. Por su extrema sensibilidad a la hora de describir a la literatura o la música.

La soledad del ser humano, aunque se encuentre permanentemente acompañado. El mundo interior que cada uno de nosotros tenemos y que es el que, en definitiva, nos hace tan especiales, tan iguales, tan distintos...

Sus historias despiertan en mí instintos, sensaciones, ideas hace tiempo dormidas. No trata temas que puedan considerarse trascendentes. Es por ello, quizá, que me siento tan atraido por la obra de este autor.

Supongo que permite que me desintoxique de lo que ha sido en los últimos tiempos, objeto de mi  investigación y estudio: Esos temas tan trascendentes que hablan de juegos de guerra y que eliminan de la ecuación a los seres humanos porque, al tenerlos en cuenta, desaparece de un plumazo la necesidad de pensar siquiera en los mismos.

Somos tan frágiles y tan importantes...

1 comentario:

Unknown dijo...

Enrique, perdona, hasta ahora no he podido entrar en la página. ¡Qué bonito diseño!
Pues si te ha hechizado Murakami y su abordaje de la soledad, léete a Milán Kundera... En cualquier caso yo no me bajo del tren de Saramago... El ensayo sobre la ceguera es fundamental.