miércoles, 31 de diciembre de 2008

Autorización de escuchas online en Alemania

Comenzamos este foro jurídico comentando una noticia aparecida en el diario El País de 31 de diciembre de 2008. Su título expresa, con toda su crudeza el alcance de lo que entendemos una progresiva deriva hacia las tésis enunciadas por Jakobs en relación con la construcción doctrinal del Derecho Penal del Enemigo:

"La policía alemana podrá espiar on-line a los sospechosos de actividades terroristas"

Hemos de proceder al estudio del texto de la ley en cuestión pero, según la información periodística, la ley objeto de crítica aporta un indicio más de la progresiva renuncia a uno de los pilares angulares en los que se sustenta el contrato social de las sociedades domocráticas occidentales que es el derecho a la presunción de inocencia.

A pesar de que se ha preservado el control judicial sobre las actividades de la policía y la necesidad de una autorización previa de las mismas, no es menos cierto que el tratamiento de la información que se puede realizar con el uso de las nuevas tecnologías ha de ponernos en guardia sobre actividades que, siendo lícitas o sujetas a derecho, pueden dar lugar, de forma colateral y sin el debido control, al progresivo desarme de las garantías constitucionales de determinadas personas o grupos susceptibles de ser incluidos en categorías a las que les sería de aplicación un derecho penal alternativo, acercándonos a las tesis, enunciadas con anterioridad, de Jakobs y a la renuncia de la esencia de nuestro contrato social. 

martes, 30 de diciembre de 2008

Bienvenidos a las noticias de Legalianet. Servicios Jurídicos

Esta noticia inaugura una nueva época para nuestro despacho.

Queremos dar la bienvenida a todos los lectores de este sitio en el que iremos publicando noticias de interés para nuestros lectores.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Nuevos tiempos...

Demasiados son los hechos que se acumulan en la reciente historia que, afortunados o no, nos ha tocado vivir o sufrir.

La pregunta es: ¿Seremos capaces de aprender de nuestros errores y reconocer lo poco que representamos y, al tiempo, lo mucho que somos?

Lo poco que representamos a escala geológica o astronómica. No somos sino un planeta que gira alrededor de una estrella de segunda categoría situada en una zona distal del centro de una galaxia que no es sino una más de entre cientos de miles de millones de otras...

No somos sino una mota en la historia geológica del planeta. Una supuesta civilización que puede ser barrida tras cualquier suceso de escala astronómica que nos pudiese afectar.

Todo ello debiera hacernos humildes. Debiera hacernos pensar en que nuestra huella genética no puede pervivir salvo que consigamos extendernos por el universo de una u otra forma.

Por otra parte, somos seres autoconscientes. Ello nos permite interactuar con el resto del universo aunque sea a una escala local tan miserablemente reducida que nos habría de hacer reflexionar sobre nuestra propia pequeñez.

Y en esta tesitura nos movemos en una situación que se presenta como de profundo cambio. Lo que caracteriza a estas situaciones, a lo largo de la corta historia de la humanidad es su tendencia a provocar muerte, sufrimiento extremo, penuria y hambre, violencia sin límite...

¿Servirá de algo? No lo sé. Intentaré reflexionar sobre ello a lo largo de los siguientes artículos.

lunes, 3 de noviembre de 2008

¿Oís cómo se ríen de todos nosotros?

Yo sí. A carcajadas…

Han amasado fortunas tan enormes que uno solo de ellos podría acabar con todo el hambre en el mundo. Evitaría que pereciesen cientos de millones de personas en las hambrunas que ellos mismos provocan cuando deciden que quieren ganar más dinero.

Un día, hace un tiempo, varios de ellos se reunieron a cenar. Y apostaron. Apostaron a que eran capaces de hacer creer al mundo que lo iban a perder todo y que, al perderlo ellos, el mundo se iría al garete.

Uno de ellos, algo “etilizado”, en medio de grandes carcajadas dijo: “Consideráis que seremos capaces de hacer que el mundo nos pague sin rechistar otro tanto de lo que tenemos?

Un coro de voces respondió al unísono: ¡Por supuesto que sí!

Y, de esta manera, niños míos, de nuestros impuestos, de nuestros ahorros, hicieron que el poder político se bajase (una vez más) los pantalones en estas nuestras democracias formales (que no reales) y que, nosotros mismos, almas cándidas cuyas cortas entendederas, convenientemente bombardeadas con situaciones infernales de futuro, nos alegrásemos de que, finalmente, ganaran su apuesta.

En la próxima cena, de nuevo rodeados de insanos lujos y considerándose, con razón, los dioses reencarnados, volverán a apostar contra el resto de los seres humanos. Y nosotros se lo permitiremos porque no somos mas que lo que somos.

¡Ojalá se nos indigeste a todos!

Un abrazo fraternal.