lunes, 13 de abril de 2009

Mercado libre

Esta vez hago de propagandista de una magnífica obra de teatro del mismo nombre. 

Asistí a una representación de la misma un poco de rebote e influenciado más por el actor principal que por el contenido de la propia obra que, he de reconocerlo, no tuve interés en investigar dado que me gustan las sorpresas...

La sala elegida para su representación ya me llamó la atención porque, al tratarse de una sala pequeña, con formato de sala de cine, me hizo pensar en un nivel de interactividad alto con la acción de la obra.

Sin embargo, ha sido su impactante puesta en escena y, sobre todo, lo explícitamente que se presenta una línea argumental tan dura como la que esta obra nos ofrece lo que me ha impresionado.

Creo que la profundidad del argumento de la misma así como el enorme trabajo que desarrollan ambos actores ante un público atónito, por lo que se les presenta, requieren una concurrida asistencia.

Por supuesto, según mi opinión, nada de niños menosres de 12 años e, incluso, mayores de esta edad sin una adecuada formación vital. La obra es dura, muy dura y lo es más cuando comienzas a escarbar y te introduces en la profundidad abismal e infernal del mundo tan real que representa.

Recomiendo esta obra sin ambajes, pero con las restricciones que he mencionado.