Casi a punto de finalizar la lectura de la obra de título "Al sur de la frontera, al oeste del Sol" que, como de costumbre, recomiendo a los lectores de este blog, me he dado de bruces con un párrafo que, bajo mi punto de vista, define gran parte de las penurias que sufrimos en la actualidad.
Sin permiso del autor, me permito reproducirlo, como apoyo a mi anterior aseveración:
"Oye Yukiko, a decir verdad, me he hartado de este asunto. Eso es todo. No quiero ganar más dinero en Bolsa. Yo trabajo y me gano el dinero con mis propias manos. Hasta ahora me ha ido bien así. Y hasta ahora tú no has pasado nunca estrecheces, ¿no es así? ¿No es cierto?
- Sí, ya lo sé. Ya sé que haces muy bien tu trabajo. Y yo jamás me he quejado. Te estoy muy agradecida, y te respeto. Pero mi padre lo ha hecho con la mejor intención. Solo quería ser amable contigo.
- Ya lo sé, Yukiko. Pero ¿qué crees que quiere decir "información estrictamente confidencial"? ¿Qué crees que significa lo de "ganaréis dinero con toda seguridad"?
- No lo sé.
- Pues manupulación de la Bolsa -dije-. ¿Comprendes? En una compañía se manipulan las acciones para que den ganancias artificiales y luego se reparten los beneficios. Y ese dinero va a parar a los bolsillos de los políticos o pasa a los fondos de dinero negro de las compañías...
¿Os suena, queridos amigos? Al leer este párrafo que, parece obvio, es producto del ingenio de un novelista y no de un economista experimentado, no pude sino preguntarme si el libro que estaba leyendo había sido publicado durante el último año. La verdad es que no me suelo fijar en este dato cuando adquiero literatura.
Mi sorpresa fue mayúscula cuando corroboré que la primera edición del mismo, publicada en Japón es de... ¡1998!, es decir, del momento previo al pinchazo de la burbuja inmobiliaria en Japón que ha mantenido en situación de débil crecimiento y deflacción a esta gran nación los últimos 10 años.
¿Quiere alguien explicarme qué es eso de que no podía anticiparse una crisis como la que vamos a sufrir y en la que, sin duda, seremos los más afortunados de los perdedores?
Nos inundan de información y ésta nos ciega. Nos asustan, nos aterrorizan y vuelven a llenarse los bolsillos una y otra vez.
Más adelante intentaremos transmitir el significado de términos tales como honor, honestidad, trabajo, respeto, empatía, solidaridad, sacrificio..., tan reñidos con el significado profundo del párrafo de Murakami
¡Idiotas todos! (y cobardes).
No hay comentarios:
Publicar un comentario